Clases y algo más
Espacio dedicado a narrar anécdotas en el aula, comentar temas generales y ofrecer algunos desafíos para trabajar con los estudiantes.
martes, 12 de junio de 2012
Elección de un tema de investigación
Profesor: Muy bien, quisiera que me digan un tema... cualquier tema para investigar.
Alumna: El turismo.
Profesor: (apuntando el título en la pizarra) ¡Perfecto! Ahora les pregunto: ¿Se podría hacer una investigación llamada "El turismo"?
Algunos estudiantes, mirándose mutuamente, dijeron que sí. Otros que no.
Profesor: ¿Por qué razón dudamos?
Alumno: Profe, lo que pasa es que es un tema muy general.
Profesor: Sí... Esa es la idea. Si usted emprende este tema, le tomará unas.... 100 vidas terminarlo.
Otro alumno (riéndose): Pero, ¿cómo profe?
Profesor: Porque el día que prepare su trabajo, tendrá que investigar sobre todas las formas de turismo, en todas las épocas, en todos los lugares y en todos sus aspectos. Suponiendo que tenga todo el tiempo y todos los recursos necesarios, tendría que nacer, aprender, desarrollar la investigación y dejarla en manos de otra persona antes de fallecer. Lo mismo pasaría con ella, con la siguiente y así sucesivamente, mientras, con un poco de esperanza, se trata de revisar lo último sobre el tema.
Alumno: Ya, entonces podemos ser más específicos. ¿Podemos decir: "El turismo en el año 2012"?.
Profesor (apuntando): Ahora tenemos "El turismo en el año 2012"... Les pregunto: ¿podemos realizar esta investigación?
Varios dijeron que no.
Alumno: ¿Cuántas vidas sería, profe?
Profesor: Yo creo que unas 35. Ya saben, la bibliografía reciente es también la más numerosa.
Alumno: Ya, profe: "El turismo en Colombia en el año 2012". ¿Cuántas vidas?
Otro alumno: ¡Cinco vidas!
Profesor: Espléndido. ¿Qué más podríamos decir?
Alumno: "El turismo en la ciudad de Cali, en el año 2012".
Otro alumno: "El turismo sostenible en la ciudad de Cali, en el año 2012".
Una alumna: "El turismo sostenible en tres sitios de la Ciudad de Cali, en el año 2012".
Profesor: ¿Se puede?
Varios dijeron que sí.
Profesor: Muy bien. Han definido un tema de investigación... Creo que les podría salir unas 150 páginas... más 100 de anexos.
Varios se rieron.
Profesor: ¿No me creen? Tal vez deban leer el libro de Umberto Eco, sobre cómo se hace una tesis.
Alumna: ¿Cómo se llama el libro, profe?
Profesor: Exactamente así: cómo se hace una tesis.
viernes, 1 de junio de 2012
Desafío 1: Un ejercicio de ensayo
Esta sección está dedicada a plantear actividades para sus estudiantes.
El primer desafío es el siguiente:
Escribir un breve ensayo sobre la idea de la inexistencia de Borges en el cuento "El monstruo sin nombre".
A continuación se ofrece el vídeo:
El primer desafío es el siguiente:
Escribir un breve ensayo sobre la idea de la inexistencia de Borges en el cuento "El monstruo sin nombre".
A continuación se ofrece el vídeo:
Profesor Inocente
Un profesor llega al salón diez minutos temprano y decide salir un momento a refrescarse. En el pasillo, se cruza con tres alumnos varones.
- Uno de los alumnos: Profesor, ¿se está yendo?
- Profesor: No. Regreso en un minuto.
A su regreso, el profesor ingresa al salón. Observa que los tres alumnos también salieron un momento.
Diez minutos después de iniciar la clase, el profesor ya está exponiendo y los mismos tres alumnos están regresando.
- Profesor (reflexivo): ¡Vaya! Es la tercera vez que los veo juntos. ¿En qué andarán?
- Todos: ¡Uuuuuuu!
Visita al museo
Alumna: Profesor, me han pedido que escriba un ensayo sobre una visita al museo.
Profesor: Muy bien. ¿Le dieron algunas pautas?
Alumna: No
Profesor: ¿Algún formato?
Alumna: No. Solo me dijeron que tenga cinco páginas y que escriba sobre lo que más me gustó.
Profesor: OK (entiendo). Entonces, le mintieron, porque un ensayo propiamente dicho no tiene cinco páginas (debería ser de 20, 30 o 100). Solamente se trata de una opinión... Pero, supongamos que se trata de un ensayo de cinco páginas.
Puede iniciar con una introducción que diga algo así como "El 25 de marzo, gracias a la iniciativa del profesor tal pude vivir una experiencia fantástica. Visité uno de los grandes repositorios de nuestra cultura ancestral. El museo tal, que rescata los mayores valores de tal época...."
Luego podría señalar que el museo se compone de tantos salones. Podría describir brevemente cada uno de ellos y comentar, particularmente, la pieza que le resultó más interesante.
Al final, destacaría nuevamente el valor del aprendizaje que tuvo. Que resulta enriquecedor para diversas disciplinas, tales como geografía, historia, antropología, etc.
Alumna: Y, ¿puedo incluir fotos?
Profesor: Yo creo que sí... Y también gana más páginas...
Alumna: ¡Muchas gracias!
Durante el examen
1.
Había empezado el examen. Dos alumnos piden lapiceros prestados.
Después de dos minutos, una alumna llega y pide prestado otro lapicero.
Tres minutos después, un tercer alumno llega y pide prestado otro lapicero.
Antes de cumplirse el tiempo de tolerancia, una alumna más llega y pide prestado otro lapicero.
Profesor: Jóvenes, no es en mala onda, pero cuando se es estudiante, es posible que comience a utilizar una herramienta llamada "lapicero". No es un bien escaso y les sirve para muchas situaciones. Por ejemplo: prácticas, exámenes, trámites y toma de notas (no preguntaré si tienen cuaderno). Un lapicero es el mejor amigo de un estudiante. Cuesta poco, viene en variados y accesibles diseños y vale mucho más de lo que pagamos por él.
2.
Alumno: Profesor, en la pregunta 5, ¿debemos escribir un comentario o solamente un resumen?
Profesor (serio): Depende, ya que las filas son diferentes... ¿Qué dice la pregunta?
Alumnos: (en silencio).
Alumnos: Dice: "Escriba un comentario sobre..."
Todos: ¡Jajajajaja!
3.
Alumno: Profesor, la pregunta de redacción dice: "Escriba un comentario con una extensión adecuada..." Yo estaba pensando escribir tres líneas, ¿está bien?
Profesor: Es cierto. La expresión "una extensión adecuada" es relativa. Tal vez podamos orientarnos sobre la base de ciertas premisas. Por ejemplo: ¿cuál es el número de líneas que tiene disponibles para escribir?
Alumno: Ummm... ¿veinte?
Profesor: En efecto, tiene veinte. Entonces, tal vez quien diseñó el examen tuvo a bien considerar una extensión adecuada...
Alumno: ¿Veinte líneas?
Profesor: ¡Perfecto! Acaba de resolver el problema. ¡Sabía que el examen le ayudaría a desarrollar su razonamiento inferencial!
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